Basura. Eso es Marco y estas gruyas que no sé ni para qué las sigo haciendo. Aunque capaz si llego a cien se convierte en príncipe porque por ahora es un sapo y eso que lo besé, pero nada. Al parecer sólo soy una chonga…Me usa y me echa. No sabés la cara que me puso el portero cuando me vio bajar desarreglada con los zapatos en la mano. Cara de “esta juventud está perdida”, “donde quedaron los valores”, “que fáciles que vienen las chicas”. Me sentí tan mal que me olvidé de la pelea con Cookie y la llamé. Y otra vez me salió con Matías…Siempre que me ve mal con un flaco me lo mete como ejemplo del hombre perfecto. Pero era tan perfecto que me aburría. Me decía que me iba a llamar y me llamaba. Que pasaba a las ocho y en punto aparecía. Que me quería y me lo demostraba todos los días…Igual, ahora que lo pienso, me cuesta pensar que fué lo que no funcionó.